Elaboración y algunos consejos para catar cervezas artesanales


ETAPAS DE LA ELABORACIÓN

MALTEADO: una vez germinada la cebada se tuesta produciéndose la malta, que puede ser de diferentes cereales (cebada, trigo, avena, arroz, centeno o mijo), siendo por lo general de cebada.
MOLIENDA: la cebada malteada se introduce a un molino de rodillos donde se parten los granos, o se produce la molienda.
MACERACIÓN: en esta etapa, se colocan los granos partidos en agua caliente, durante un tiempo prefijado y a una temperatura determinada, dando origen a un líquido azucarado llamado mosto.
COCCIÓN O HERVIDO: el mosto obtenido en la etapa anteriror, se cocina agregándole el lúpulo, que le aportará amargura y aroma al producto final, obteniendose perfil deseado.
FERMENTACIÓN: terminada la cocción, el líquido resultante se enfría rapidamente y se añade la levadura originando la "fermentación" que luego de un tiempo dará como resultado una bebida, a veces ligera y suave, y otras pesada y potente.
MADURACIÓN y EMBOTELLADO: primeramente, y antes del embotellado, el producto se almacena en tanques para su maduración.

Reglas para catar....

La cerveza se disfruta primero con los ojos y la nariz. Después debe beberse en pequeños sorbos y dejar que se deslice sobre la lengua, donde permanecerá un momento para impregnar el paladar de su sabor.
La vista: además de su brillo y transparencia hay que observar la espuma, cuyo aspecto debe ser blanco y cremoso.
El olfato: si al aspirar se percibe un aroma de malta o de lúpulo, se dice que tiene "aroma" o "bouquet".
El gusto: La delicadeza de la bebida se mide en función de su amargor y su aroma más o menos fuerte de malta o lúpulo. Una buena cerveza debe dejar finalmente una impresión de suavidad en el paladar: ni pastosa, ni seca.

Prestando atención al tacto de la copa fresca o jarra y al sonido del brindis, la cerveza se convierte en un placer para los cinco sentidos.

"Solo falta disfrutarla en buena compañía"


Zum Wohl!!